Capítulo setenta y dos. Cuando el silencio se rompe
La sala de conferencias del Grupo Hale estaba llena antes de la hora prevista.
Cámaras alineadas. Micrófonos encendidos. Periodistas susurrando teorías como si fueran verdades a medio cocer. El murmullo era constante, impaciente.
Alexandra observaba todo desde la antesala, con las manos entrelazadas a la altura del vientre. Vestía de negro, líneas simples, postura firme. No había miedo en su rostro. Solo decisión.
Daniel estaba a su lado.
—Todavía podemos cancelar —murmuró él.
Ella negó con suavidad.
—Si retrocedo ahora, Eleanor gana sin decir una palabra.
Carlos se acercó con una carpeta.
—Todo listo. Estados financieros, auditorías, movimientos históricos. No hay fisuras.
Alexandra asintió.
—Entonces salgamos.
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El silencio cayó cuando ella cruzó la puerta.
No fue impuesto.
Fue natural.
Alexandra Hale se detu