Capítulo siete. El pasado toca a la puerta.
El último golpe resonó como una amenaza abierta.
Alexandra sintió que el mundo se le encogía.
Daniel, en cambio, parecía crecer. Todo su cuerpo se tensó como si estuviera a segundos de atacar.
—Alexandra —gruñó la voz al otro lado—. Abre. No pienso repetirlo.
Daniel dio un paso hacia la puerta.
Ella lo sujetó del antebrazo.
—No, espera. Yo… yo lo manejo.
—No vas a manejar nada —susurró él, con un filo glacial en la voz—. Ese hombre está buscando probl