Capítulo sesenta y dos. Ensayo de boda.
La mañana empezó con el olor a lavanda y el sonido del piano. Kyan practicaba una melodía suave, aprendida de oído, mientras Millie bailaba descalza por la sala con un tutú improvisado. Nicole lo observaba desde el umbral de la cocina, con el celular en una mano y una lista interminable en la otra.
—¿Sabías que hay personas que hacen cursos de "preparación emocional para bodas"? —comentó, sin apartar la vista de la pantalla.
—¿Y qué enseñan? ¿A respirar m