Capítulo dieciséis. Nunca voy a perdonarte.
Kyan sostuvo el sobre en sus manos con una calma que no era real. Dentro de él, la prueba de A.D.N lo enfrentaba a una verdad que llevaba años latente: Millie era su hija. Su hija. Suya y de Nicole Wallace.
Aunque Kyan ya tenía la certeza de eso, ver aquella prueba fue un shock, porque lo hacía todo real. Lo cambiaba todo...
La rabia lo quemaba, pero su rostro seguía impasible mientras observaba a la pequeña dormir en el sofá, arropada con una manta s