24/SECCUESTRADA POR UNOS NARCOS
Terminamos nuestro refresco, le pagamos al camarero, quedando en verse a la noche mi amiga y él, intercambiando los dos los números de teléfono. Nos marchamos de allí fijándonos en unos carteles que habían pegados en la calle, donde promocionan en una discoteca a un grupo, mi amiga anotó en un papel donde era, marchandonos a la casa de su tía, ya que era la hora de comer. Por la tarde y después de acostarnos a dormir la siesta, nos levantamos las dos, duchandonos primero una y luego la otra, pon