Por la tarde estábamos, Donato, Martino y yo en el salón, aunque yo estaba muy nerviosa porque sabía lo que iba a pasar de un momento a otro, según me dijo la inspectora Salas, intentando que los dos hombres no me notaran, de pronto empezamos a escuchar disparos por alrededor de la casa, los dos hombres enseguida se levantaron de los sillones donde estaban sentados, marchandose hacia la entrada de la casa. Me subí inmediatamente al dormitorio y me encerré en el cuarto de baño, sentandome dentro