Después de despedirnos de la inspectora Salas, nos marchamos los dos de la comandancia, subimos al vehículo de Giovani marchandonos de aquel lugar, cuando de pronto me di cuenta de que Giovani no iba por la carretera que llevaba a mi casa, si no que donde íbamos era la casa donde vivíamos él y yo antes de mi infiltración con Martino y Donato.
— ¿Dónde me llevas? — pregunte aun sabiendo dónde íbamos
— A nuestra casa, quiero enseñarte algo que preparé cuando te marchastes, pero no pude enseñarte