Por la tarde escuche el timbre de la puerta, ya que yo me encontraba cerca de la puerta, la abri encontrándome al otro lado de la puerta a Maria muy sonriente y a su novio Eduardo, nos dimos dos besos y les hice pasar a la casa, hasta el salón
— Nos vamos unos días fuera de acampada, y queremos que vengas con nosotros, por favor Alexandra — me dijo Maria
— Pero yo no tengo nada para poder acampar con ustedes, vayanse solos y diviértanse — les dije
— No por favor Alex, vente con nosotros, te pro