Después de tomarme mi taza de café, me marché de mi casa hacia la calle para parar al primer taxi que pasara, pero el claxon de un coche me llamó la atención haciendo que girara mi cuerpo viendo el coche de Giovani detrás de mí y a él haciendo señas para que me acercara. a su vehículo
— ¿Qué quieres?, tengo prisa Giovanni — le dije
— Quiero que hablemos Alexandra, por favor sube al coche — me dijo
— No puedo, tengo que ver a una persona y no puedo perder mi tiempo contigo — respondí
— Alexandra