Dos semanas después...
En el preciso momento en el que los Le Roy entraron al salón del hotel donde se llevaría a cabo la boda, Fabien levantó la mirada y la puso en su enfurecida novia.
La miró a través del salón lleno de gente y la observó divertido mientras ella le lanzaba dagas.
No tuvo que realizar un análisis a profundidad para darse cuenta de que Madeleine se estaba rehusando a contraer aquel matrimonio con él.
Ella estaba claramente en medio de una discusión con su madre y con su herman