Capítulo 64.
(POV Nicolás)
El trayecto hasta la mansión de mis padrinos se me hizo eterno. Cada kilómetro que recorría era como clavarme una espina más en la piel. Tenía la cabeza hirviendo con todo lo que había descubierto en los archivos de Camil: la clínica, los trasplantes, los pacientes desaparecidos, las cuentas escondidas. Y la imagen de mi madre muerta, atravesada por la orden de alguien que hasta ahora creía intocable.
Me estacioné frente a los portones, los guardias me reconocieron y abrieron sin