Capítulo 100 .
NARRADOR.
Sara estaba en su sala con una copa de vino en la mano. El televisor mostraba la noticia que llevaba años esperando: Martín, Elena e Isabel habían sido arrestados. Los cargos eran graves: asesinato, tráfico de órganos, secuestro y encubrimiento.
Sonrió sin disimular. Aquella gente le había arruinado la vida. Verlos esposados era su recompensa.
Solo faltaba uno: su padre, el Escorpión.
Apenas dio un trago más, la tranquilidad se rompió.
Un convoy policial frenó frente a la mansión. En