Mundo ficciónIniciar sesiónEl auto apenas se detuvo frente a la entrada del hospital cuando Julian salió disparado, dejando la puerta abierta. Sus pasos resonaban en el suelo de mármol, cada uno cargado de una desesperación que quemaba. Leo corría tras él, intentando mantener el ritmo.
Las puertas de urgencias se abrieron y el caos lo golpeó de lleno. Médicos y enfermeras iban y venían,







