Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana amaneció con un brillo extraño, casi irreal, como si la ciudad hubiera decidido vestirse de un sol suave para proteger, aunque fuera por un día, a quienes estaban a punto de caminar hacia una sombra que aún no sabían que los perseguía.
El departamento de Sol olía a café recién hecho, a pan tostado y a la risa contenida de un bebé







