Kira no había planeado escribirle. Había pasado días diciéndose que no debía abrir esa puerta, que aún era pronto, que su corazón todavía tenía heridas que apenas estaban empezando a cerrar. Pero la noche anterior al control, mientras Damian dormía sobre su pecho y la bebé dentro de ella daba un pequeño giro como si buscara su propia posición en el universo, sintió algo parecido a claridad. Tal vez era cansancio. Tal vez era maternidad. O tal vez era la certeza de que Julian, a pesar de haber f