Julian comenzó a reconquistar a Kira sin decir una sola palabra, porque entendió que las palabras habían sido exactamente lo que falló. Lo primero que hizo fue levantarse antes del amanecer, incluso en los días en que no lograba dormir, para preparar el té que ella tomaba cuando estaba nerviosa: manzanilla con un toque de miel y lavanda. Lo hacía con una delicadeza que nunca había tenido para nada que no fuera arte. Luego salía del penthouse, cruzaba la ciudad sin hablar con nadie y dejaba la t