VALERIA SANTORO
Después de ser raptada en mi casa, quedé muy preocupada por mi papá. Cuando me llevaron, él recibió un golpe y quedó inconsciente.
Ahora estoy metida en un auto, con los ojos tapados, en camino a no sé dónde. Siento miedo. Todo lo que reveló Alessandro y lo que descubrí en la computadora de mi papá me hace pensar que he vivido engañada toda mi vida.
—¿A dónde me llevan? —pregunto asustada al hombre que parece llamarse Lucas.
—Quédate callada.
—¡Ayúdame! ¡Déjame ir! Yo puedo dart