LUCA
El amanecer apenas se asomaba por las ventanas de la mansión Moretti cuando Luca irrumpió en el despacho de Bianca sin anunciarse. Su rostro, normalmente impasible, estaba transformado por una furia apenas contenida. Llevaba horas sin dormir desde que se enteró de lo sucedido la noche anterior.
Bianca levantó la mirada de los documentos que revisaba. Estaba impecable como siempre, con un traje negro ajustado que contrastaba con su piel pálida. Ni un solo cabello fuera de lugar, como si no