Ella que todavía continúa pensando en lo que dijo su ahora supuesto primo, no es consciente de lo que está haciendo Rocco hasta que siente el volumen del vestido enrollado en su cintura, levemente escucha una cremallera y un segundo después su cuerpo es llenado por completo por el pene de Rocco, quien sin la menor delicadeza penetra a Caterina como si estuviese desesperado.
—¿Rocco? — Caterina reacciona al sentirse invadida y un poco incómoda. Toma la cara de Rocco entre sus manos y