Un mes y medio antes
Reggio de Calabria
—¿Dónde está? Salvatore, dime dónde está, por favor. Dime que está bien —grita Caterina sintiendo el miedo más intenso de su vida al ver a Salvatore sentado en una silla con la cabeza inclinada, como si hubiese perdido toda la ilusión de vivir. —¿Steven? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Rocco? ¡Por favor! Que alguien me responda. —Luca, que la acompaña y al igual que ella se teme lo que haya podido suceder, la toma entre sus brazos y la aleja de