Mis pies parecían seguir un camino que no tenía rumbo fijo, como si me estuviera arrastrando hacia algo que no entendía bien, pero no podía detenerme. Mi mente estaba hecha un torbellino de emociones contradictorias, y cada vez que me encontraba cerca de Kael, la confusión se intensificaba. La línea entre lo que quería y lo que necesitaba se difuminaba como una sombra al atardecer, oscura, cambiante y peligrosa.
Había días en los que me sentía más fuerte, como si tuviera el control de la situac