CAPITULO 9; QUE ME HACES SECRETARIA.
Él no parpadeó. La frialdad habitual regresó a su rostro como una máscara de hierro, ocultando el caos que hervía en su cabeza. Sostuvo el teléfono con firmeza, alejando ligeramente la cara de Stefany para crear una barrera.
—Es Martha —respondió Alexander, con una voz tan seca que cortaba el aire—. Solo me equivoqué. El golpe en la frente me tiene disperso, eso es todo.
Stefany entornó los ojos, buscando una grieta en su mentira, pero Alexander ya estaba presionando el teléfono contra su oreja