CAPÍTULO 55: EL FILO DE TODO.
Eran las 1:55 PM. La respuesta de Maximiliano desde Ginebra debía llegar a las 2:00 PM en punto.
—Alex, deja de torturarte —dijo Maya, acercándose a él.
—Faltan cinco minutos —respondió él sin desviar la vista—. Arthur debe estar moviendo sus últimas piezas ahora mismo. Si Maximiliano duda, estamos acabados.
Maya se situó detrás de su silla y colocó sus manos sobre los hombros de Alexander. Empezó a ejercer presión, deshaciendo los nudos de tensión que se habían formado en su cuello durante el