Mundo ficciónIniciar sesiónSERAPHINE
Desperté sin abrir los ojos.
O más bien, me di cuenta de que había estado consciente todo el tiempo. Atrapada. Observando desde algún lugar profundo dentro de mi propia mente mientras otro ser tomaba control de mis extremidades, mi respiración, mi existencia.
Era como estar enterrada viva en mi propio cuerpo. Podía sentir todo—cada nervio, cada latido de mi corazón—pero no podía mover un solo músculo. No podía hablar. No podía gritar.
Solo podía observar mientras Sera habitaba mi piel como si siempre le hubiera pertenecido.







