Mundo ficciónIniciar sesiónLa venganza es plato que se sirve frío—pero la ambición divina arde con fuego que consume todo.
El salón de guerra de la Fortaleza Negra se había transformado en un campo de batalla estratégico. Mapas desplegados sobre la mesa central mostraban rutas de rastreo, puntos de emboscada potencial, y—lo más importante—las defensas que permanecerían para proteger lo que más importaba.
Seraphine observaba el mapa







