Mundo ficciónIniciar sesiónNegociar con destrucción personificada es locura—pero a veces, la locura es única opción que queda.
El amanecer llegó con la frialdad de una sentencia. Seraphine observaba desde la ventana de su habitación cómo cien guerreros de élite se reunían en el patio de la Fortaleza Negra, sus armaduras negras absorbiendo la luz tenue del alba. No había fanfarria, no había discursos motivacionales. Solo el silencio pesad







