Mundo ficciónIniciar sesiónEl descubrimiento no llegó con el estruendo que merecía. Llegó en silencio, casi por accidente, mientras Aryanna buscaba el documento de itinerario que Laurent había mencionado la tarde anterior.
La pantalla del ordenador de Silvain seguía encendida. Él había salido al teléfono con urgencia apenas diez minutos antes, y la costumbre que había desarrollado en meses de vigilancia —esa atención periférica qu







