– Secretos entre padre e hija
El camino de regreso a casa estaba cubierto por la luz anaranjada del atardecer. Rubén conducía en silencio, concentrado en la carretera, aunque su mente vagaba muy lejos de allí. Aisel, sentada en el asiento del copiloto, lo observaba de reojo. Su padre tenía el ceño fruncido, la mirada perdida, y cada tanto soltaba un suspiro profundo que la hacía preocuparse.
Cuando estacionó frente a la casa, Rubén apagó el motor y permaneció unos segundos en silencio antes de