– Cielos de verdad y habitaciones de miedo
El jet privado del Grupo Colmenares cortaba las nubes con una estabilidad que contrastaba con el caos emocional en el pecho de Rubén. Sentado en uno de los lujosos sillones de cuero de la cabina principal, Rubén observaba por la ventanilla cómo las luces de su ciudad se convertían en meros puntos distantes. Tenía una copa de agua intacta frente a él y su pasaporte sobre la mesa. No era el viaje de un ejecutivo, era la huida de un hombre que buscaba re