Los ánimos en la sala se tensaron, El CEO De Russie era bueno, tenía mucho prestigio su compañía a nivel internacional, él mismo la había llevado a esa envidiable posición, así que no se explicaba que había pasado, y por qué había no había logrado ganar.
Dimitrir que pocas veces sonreía, se puso de pié para saludar y cerrar el trato con los miembros del consejo. Había ganado esa importante licitación para su empresa, y todo era trabajo suyo ya que él mismo hizo la presentación, no su equipo