El CEO Mendoza ya había dado su veredicto, no pondría en riesgo esa fortuna en un negocio.
— ¿Acaso no confías en nosotros, papá? Somos lo suficientemente capaces de hacer funcionar este negocio, además ya no podemos echarnos para atrás.
— ¿Qué quieres decir, Emiliano? Basta con que se nieguen a participar en el proyecto, o pueden entrar como inversionistas por algo como el treinta por ciento, o quizás el veinticinco por ciento. Creo que será necesario al menos... veinte socios para inv