Marina se había convertido en una chica de mucha belleza, su cabellera rubia, ojos azul claro, senos llamativos y coquetería natural, tenía al heredero Darkok comiendo de su mano, o al menos eso pensaban todos.
La rubia no se había querido complicar la vida con una carrera que llevara números, había estudiado filosofía y letras, pagando la mayoría de las veces para que los maestros la pasaran. Ella permanecía en la universidad solo para estar cerca de Vladimir, y que este no se le fuera de