Nombrando al bebé de Doménico.
Doménico se quedó en la sala de espera, como si fueran una pavada de poderosas águilas, Dimitrir, Rafael, Dominic, y Adriano De Luca, se encontraban distribuidos en los sofás, ellos no dejarían solo a su impulsivo amigo.
— ¿Doménico, ya intentaste entrar a hablar con Stella?
— Por supuesto, Dimitrir, pero mi suegro dijo que ella todavía dormía, no sin antes decirme que no era bien recibido en la habitación.
— ¿Quién puede culpar al señor Black? Cómo hayan sido las cosas, Stella lloró m