Los CEOS apoyan a Stella.
El CEO Darkok rodó los ojos. Su engreído amigo creía que ya lo estaba extrañando.
— Te tienes en una alta estima, ¿Eh?
— Siempre, pero no me llamas para que te lo diga, ¿Qué es lo que sucede? Esta llamada es bastante inusual.
— Es Doménico.
Un silencio se escuchó del otro lado de la línea.
— ¿Qué le pasó ahora? Solo falta que se incendie su villa, o que lo muerda un perro. Habla, ¿Qué le sucedió?
— Como tú, también vino a dejarme a Luciano en la puerta, Stella ya rompió fuente