En la sala de urgencias infantiles, Vladimir estaba bastante alterado, el niño que solía ser frío y que no se detenía a ver nada que ni fuera de su interés, lloraba culpándose del accidente de su madre.
— Vladimir, intenta respirar, trata de calmarte, Angelic va a estar bien, ya los doctores la están atendiendo, seguro que se va a reponer.
— Es mi culpa, yo le llamé porque papá tiene a esa novia, por eso no le hablo de mi, y tampoco se mamá, no quiero a papá, tío Doménico, adoptame como tú h