La noticia cayó como un rayo en cielo despejado. Vega de la Torre y Alonso Trovatto estaban casados. No era un rumor. No era una especulación. No era una filtración malintencionada. Era un hecho. Una realidad que a muchos incomodaba. Los principales portales financieros abrieron con titulares que ardían:
“El heredero Trovatto confirma matrimonio con la exesposa de Theodore Scalyne.”
“Trovatto Group consolida poder tras revelarse la identidad de la señora Trovatto.”
“De víctima a reina: Vega de