El hombre se mantuvo en silencio, pero Verónica vuelve a hablar.
—Solo una cosa más —susurró, con una dulzura estudiada—. Gracias por venir. Porque aunque no me lo digas yo se que soy importante para ti Kevin, y no solo por ser la hermana de Dulce, lo puedo sentir y entiendo que eres una persona muy recta razón por la cual no vas a dar ningún paso, pero como te dije, no importa, yo...
Kevin apartó la mirada.
—Te equivocas —murmuró, pero no retiró su mano de inmediato.
El silencio se extendi