Zhang casi rompe la copa de cristal frente a él. La indirecta de Elizabeth era un dardo envenenado. "¿Shadows? ¿Tarde para ser encontrada?". Estaba desesperado. Quería salir corriendo al aeropuerto, pero el trabajo en Hong Kong era vital para la seguridad de la familia.
Wei miró a Zhang de reojo. Los dos compartían la misma cara de tragedia griega.
—Tenemos que acelerar esto —susurró Zhang entre dientes, fingiendo leer un informe—. Si nos quedamos tres días más, cuando regresemos mi casa va a e