OLIVIA EN EL BAR.
Mientras que Zaira tomaba asiento en una banqueta Dante se sentaba a su lado sin dejar de mirarla.
-Qué quieres hacer Zaira, pídeme lo que quieras, te doy un auto, una mansión, dinero, lo que me pidas, quiero que seas solo mía.
-No entiendo señor Fabbri, ¿a qué se refiere?
-Que no quiero que sigas de prostituta, te quiero solo para mí, no me casaré contigo, eso es más que obvio, tú has tenido clientes que son mis amigos seguramente, así que no sería bueno convertirte en mi esposa, a tu madre no