DANTE Y ZAIRA SE SINCERAN.
Dante con la sonrisa mas gigantesca y entre aplausos y risas fue por su regalo, al abrir la caja, no pudo evitar mirar a Zaira a modo de disculpa, leyó la tarjeta y sonrió.
Cuando abrió la pequeña caja y miró el collar que él le había regalado, supo que ella estaba dispuesta a marcharse para siempre y que no habría nada que él pudiese hacer para detenerla, el que ella hubiese dicho que era el amor de la vida le daba esperanza de que pudiera reconquistarla y porqué no, arrebatársela a Emiliano.