NO SE LA PONDREMOS TAN FACIL A DANTE.
Dante llevó a Zaira a su casa, él no deseaba que ella bajara de su auto, la tomó de la mano y la besó apasionadamente, esa mujer lo volvía loco.
-Mira amor, allá hay tres guardas de seguridad, la casa está protegida, por favor no salgas de casa mañana, dijo él, yo vendré a hablar con tu madre creo que se lo debo, dijo dando un beso en sus suave manos.
Zaira bajó del auto como en una nube, la chica estaba feliz, por fin había solucionado las cosas con Dante.
Al entrar, su madre estaba esperándol