Ámbar
—Amiga, ¿qué fue lo que te dijo? —me pregunta Ruth.
Mía ya se ha marchado. No sé si renunciará, pero desde luego que no puedo despedirla, no después de todo lo que me dijo.
—¿Sí es esposa de ese cabrón?
—No solo eso, Ruth. Joshua es… un verdadero monstruo —susurro—. Es el ser más despreciable y asqueroso que…
Le pego al escritorio y el portarretrato de mis hijos se voltea. Cuando lo recojo, los miro y se me llenan los ojos de lágrimas.
—De acuerdo, todo lo que te dijo es