Ámbar
Puede que muchas veces en la vida quiera ahorcar a mi mejor amiga por su obsesión de que coja con alguien, pero en momentos como este, cuando me ayuda porque sabe que realmente estoy jodida, la amo. No me pregunta nada más. Simplemente va por nuestros pequeños y se los lleva, prometiéndoles que se la van a pasar increíble en la casa. Mis hijos me miran con ilusión, como si fuera a tener una cita con su padre. No se los corrijo porque no quiero que nada ni nadie impida mi visita a J.R. Ovie