Ámbar
Después de pasar un rato en aquel lugar y descubrir que una linda familia habita en la casa, decidimos irnos. El auto de Joshua es bastante nuevo y moderno, algo que no hubiera esperado que consiguiera tan pronto.
—Capaz de subir colinas y enfrentar las nieblas —bromea cuando nos subimos, ya que le conté toda mi odisea en el taxi.
—Es muy bonito, aunque el olor a cuero me marea un poco —admito.
—Diablos —farfulla mientras baja las ventanillas—. Espero que con esto estés mejor. No me atrevo