David
—Aquí tiene, señor Ruiz —me dice el artesano cuando me entrega el collar—. Espero que sea de su agrado.
—Es excelente —le digo, admirado.
El diseño en papel ya era bueno, pero verlo materializado es aún mejor. Lo observo y toco desde diferentes ángulos, quedando asombrado por la hermosura de la piedra y de todos los detalles que tiene la cadena. Las pecas de Ámbar están bien representadas aquí.
—Sí, J.R. Oviedo es un genio. Me pregunto para quién es el…
—Es para mí, yo se lo solicité —le e