CENA ROMÁNTICA.
CENA ROMÁNTICA.
Elara se deslizó en el asiento de cuero suave de la limusina, su corazón latiendo con la promesa de una noche inolvidable. El chófer cerró la puerta detrás de ella y el vehículo se deslizó por las calles iluminadas de la ciudad. Mientras los edificios pasaban, ella solo podía pensar en Nathaniel y en la sorpresa que le había preparado. La limusina se detuvo frente a un restaurante que parecía sacado de un cuento de hadas. Con una fachada elegante y acogedora, el restaurante tení