BIENVENIDOS A PARIS.
BIENVENIDOS A PARIS.
Nathaniel y Elara finalmente habían llegado a París. Elara, con una sonrisa que apenas cabía en su rostro, estaba emocionada por explorar cada rincón de la ciudad de la luz. Pero cuando Nathaniel la llevó no a un hotel, sino a un piso de lujo con vistas a la Torre Eiffel, su alegría se mezcló con sorpresa.
― ¿Por qué aquí? ―preguntó, girando en el centro del salón amplio, sus ojos bailando de una pared a otra.
―No te preocupes por eso, ―dijo Nathaniel con una sonrisa tranqu