LIBERTAD.
Naomi sabía que no tenía mucho tiempo. Con cada segundo que pasaba, la oportunidad de salvar a Derek se desvanecía. Respiró hondo, reuniendo el coraje necesario para poner en marcha su plan. Miró a Derek una última vez, asegurándose de que entendiera la gravedad de la situación.
—Recuerda, cariño, corre sin mirar atrás —le susurró, dándole un último abrazo.
Entonces, con una determinación férrea, Naomi comenzó a gritar y a golpear las paredes de la habitación oscura, creando el mayo