Mundo ficciónIniciar sesiónAquellas palabras todavía resonaban en mi cabeza, punzantes, imposibles de olvidar.
—Él ama a otra mujer.—Prepararon un banquete para los dos y él ni siquiera vino —se burlaron—.—Es evidente con quién está ahora mismo.Me lo repetía una y otra vez, torturándome mientras avanzaba hacia el comedor. Cada paso parecía más pesado que el anterior; mi corazón latía desbocado y mis manos temblorosas no me dejaban concentrarme, aunque intentaba ocultarlas. La mansión se ext






