Los rumores viajaban más rápido que las balas en una Rusia al borde del colapso. Susurros transformados en gritos en los mercados negros, en las tabernas clandestinas, en los canales encriptados de los krysha.
— La Koroleva ha regresado.
— Volkova está en las calles.
— No es la princesa del hielo, es una furia con cuchillo.
Las historias crecían con cada calle reconquistada, cada pandillero doblegado o reclutado bajo el grito de: ¡Por la sangre del Pakhan!
Se hablaba de la plaza donde había caí